En esta sección el autor pretende sintetizar la importancia
del aprendizaje y la necesidad de una jerarquia en la tuna,
pues al fin y al cabo, la tuna no deja de ser una organización
compuestas por personas con un mismo fin.
Se produce una jerarquía natural, donde los tunos más experimentados
suelen imponer su criterio al resto de los compañeros, aunque
bien es verdad que se pretende crear una serie de puestos
y adjudicarles unas funciones. Existen unas pautas de poder
y unos comportamientos no escritos que el tiempo ha ido definiendo
en cada tuna, pero la mayoría de éstas poseen unos estatutos
donde reflejan aspectos tan importantes como los símbolos
de la tuna (color de la beca, escudo representatio, vestuario
oficial...), los cargos y su forma de elección (jefe de tuna,
director musical, jefe de novatos, ...), requisitos exigidos
para pertenecer a la tuna (bien como novato, como miembro
de otra tuna o miembro honorífico), procedimiento de otorgamientode
la beca a un novato, mecanismos de expulsión de un miembro,
etc.
La duración media de un tuno
en activo suele ir pareja a los años de estudiante en la universidad,
o sea, si la carrera es de ciclo medio: 3 ó 4 años, y si es
superior: entre 5 y 6 años. Claro está, siempre se alarga
esta vida si no se es buen estudiante, o incluso siéndolo
si las obligaciones personales del tuno se lo permiten. No
hay que olvidar que un tuno desde el momento que es becado
se convierte en tuno de pleno derecho en su tuna, y por periodo
indefinido. Raro es el caso que se le retira tal condición.
Un tuno empieza a formarse siendo un novato. Emulando
a los escuderos del siglo XVI, los novatos, pardillos o nuevos
son personas que aspiran algún día a ser tunos. Para ello
requiere de un aprendizaje, por un lado, directo de los tunos
y, por otro, de las experiencias que vivirá durante el periodo
previo a ser tuno. Cada tuna establece un marco temporal y
unos requisitos, pero normamente se requiere al menos un curso
académico y la asistencia a algún certámen. Cumplido estos
requisitos la tuna debe estimar en base a parámetros como
integración en el grupo, saber estar, nivel musical y grado
de picaresca si es merecedor de portar sobre los hombros la
beca que le convierte en un compañero más, con sus derechos
y obligaciones, y representar a la tuna allá por donde vaya.
Los novatos suelen ser presentados
públicamente en un acto en la universidad donde la tuna actúa
y se da a conocer a los alumnos de primer curso, de los cuales
se nutre ésta. Pueden existir varios estados o grados en la
etapa de formación según la tuna en cuestión.
Los nuevos acuden a todos los actos y ensayos como parte de
su aprendizaje, pero es en situaciones límite donde se forma
la personalidad del futuro tuno. Este es el objeto de las
novatadas. Aprenden a ser avispados y a conocer mejor a sus
compañeros. Estos comportamientos crean una idea de grupo
más férrea y fomentan un compañerismo perdurable y verdadero.
La etapa de novato es la manera más eficaz de llegar a ser
un buen tuno, y siempre ha sido así:
"Pablo, abre los ojos que asan carne" (El Buscón)
"Las burlas que padecen los nuevos, no sólo son exquisitas,
sino de mucho pensar, en cuyo sufrimiento suele quebrarse
la correa del más fino redomado" (El Pasajero)
"Necio, aprende: que le mozo del ciego un punto ha de saber
más que el diablo" (Lazarillo de Tormes)
Cuando el novato, tras la decisión de la tuna, va ha recibir
la ansiada beca elige un padrino. Esta figura representa para
el novato no sólo la persona que va colocarle, en nombre de
la tuna, la beca sobre los hombros, sino que es el patrón
de tuno que el novato desea. Es una ceremonia íntima donde
se le recuerda al novato, momentos antes de ser envestido
tuno, la responsabilidad de representar a la tuna y su compromiso
de su esfuerzo para mayor gloria del grupo.
"¡Viva el compañero, y que sea admitido en nuestra amistad.
Goce de las preeminencias de antiguo. Pueda tener sarna, andar
manchado y parecer la hambre que todos!" (El Buscón)
El buen tuno nunca deja de serlo. Permanece en él "el saber
estar" adquirido en sus años de tuna. Y siempre nos quedará
el consuelo de poder recordar con nuestros compañeros aquellas
"Imágenes de ayer".
Bautizo tradicional de certamen
Los aspirantes a tunos reciben un bautismo
en su primer certamen de tunas. Suele celebrarse, dentro del
programa de actos, en una fuente pública. Es un buen
momento para que los novatos de todas las tunas se conozcan
e intercambien impresiones de sus experiencias y sea el inicio
de futuros encuentros, con la esperanza, de que en éstos
sean ya tunos de pleno derecho.