ELEMENTOS DE LA CONVERSACIÓN

La conversación se compone de toda una serie de elementos, de los cuales vamos a considerar seguidamente y con mayor detalle una serie de ellos.

Retroalimentación

Cuando alguien está hablando necesita retroalimentación intermitente, pero regular, de cómo están respondiendo los demás, de modo que pueda modificar sus verbalizaciones de acuerdo con ello. Necesita saber si los que escuchan le comprenden , le creen o no le creen, están sorprendidos o aburridos, de acuerdo o en desacuerdo, les agrada o les molesta.

Según Trower, Bryant y Argyle, hay tres principales clases de retroalimentación por parte del oyente:

Retroalimentación de atención. El oyente manifiesta atención escogiendo una distancia, orientación y postura apropiadas, mirando más del 50% del tiempo, asintiendo con la cabeza, haciendo sonidos vocales de seguimiento o emitiendo informaciones verbales. La retroalimentación de atención aumenta siempre la cantidad de conversación del que habla.

Retroalimentación que refleja. La retroalimentación verbal puede tomar una forma como “Piensas...porque...”. refleja, en un nivel superficial o profundo, el significado del comentario del que habla y es vista como empática o reforzante.

El oyente puede comentar verbalmente la verbalización del que habla, expresando sorpresa, diversión, etc. y por medio de sus equivalentes no verbales. Por ejemplo, las cejas señalan sorpresa, perplejidad, etc., mientras que la boca indica placer o disgusto.

Los déficits más frecuentes en el empleo de la retroalimentación consisten en dar demasiado poca retroalimentación y no hacer preguntas y comentarios directamente relacionados con la otra persona. Un déficit menos frecuente sería el empleo excesivo de la retroalimentación, que podría tomar la forma de una sentimiento de cabeza constante y de un empleo continuo e ininterrumpido de respuestas mínimas como ¿sí?. El empleo excesivo de respuestas mínimas produce en los otros la impresión de que le gustaría que terminaran de hablar.