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Los
Círculos de Innovación y
Tecnología (CIT) de la Universidad de Cádiz se constituyen teniendo como
objetivos básicos:
- Identificar yacimientos de empleo
y áreas de negocio que posibiliten
a nuestros estudiantes la creación de sus propias empresas, una vez
acabados sus estudios
- Proporcionarles la necesaria
formación técnica y organizativa y promover en ellos las actitudes
precisas para que sus empresas tengan una alta probabilidad de éxito y de
continuidad.
La denominación de Círculos proviene
de la admiración que sentimos por los Círculos de Calidad japoneses. Por
haber mostrado al mundo cómo una cultura de colaboración y apoyo mutuo no
sólo es una expresión de un profundo respeto al trabajador sino también la
mejor vía para conseguir organizaciones productivas y empresas rentables.
Entendemos innovación como el modo de
convertir las ideas en realizaciones prácticas útiles. Útiles para generar
puestos de trabajo a nuestros titulados, riqueza a nuestra sociedad y, desde
luego, satisfacción a nuestros clientes.
Innovación no sólo en el ámbito de
la tecnología, sino también, y muy especialmente
en el terreno de la organización: conseguir organizaciones no sólo más
efectivas y eficientes cada día, sino también más humanas.
Toda nuestra actividad está basada
en unos principios organizacionales profundamente respetuosos con el ser
humano y cuyos presupuestos fundamentales son los siguientes:
- Orientación hacia el
cliente: será siempre continuo nuestro
empeño en conseguir la máxima satisfacción de quienes han solicitado
nuestros servicios y que, por ello, son los que sostienen nuestra
existencia. El cliente jamás actúa inadecuadamente; los problemas que se
presenten en la relación con él deberán siempre atribuirse a que nuestra
falta de capacidad de adaptación o de anticipación a sus necesidades o
deseos nos ha imposibilitado responder adecuadamente a situaciones que
debíamos haber previsto se podían haber presentado.
- La máxima eficiencia
posible en la gestión de los recursos,
tanto materiales como humanos. Pero partiendo de que los valores
superiores no son los tecnológicos, sino los humanos. Por ello, debemos
ser capaces de ofrecer a todos nuestros colaboradores la posibilidad de
desarrollar al máximo sus capacidades en un clima psicológico de
colaboración, apoyo mutuo, respeto y favorecedor de la creatividad.
- Posicionamiento continuo en
la vanguardia de la innovación,
manteniendo un esfuerzo intenso y continuo por imaginar, definir y
desarrollar productos y servicios innovadores, partiendo siempre del
supuesto de que el futuro –incluso el inmediato- va a ser diferente del
presente y, por lo tanto, va a ofrecer cada día nuevas oportunidades de
negocio, que deberemos ser capaces de descubrir.
- Esfuerzo, día a día, en
construir una organización dinámica y adaptativa,
capaz de dar en todo momento respuesta a las exigencias que plantean los
continuos y rápidos cambios tecnológicos y sociales actuales, tanto en el
exterior como en el interior de la organización.
- Necesidad de conseguir la
incorporación gradual –ya desde los primeros cursos- de los alumnos más
activos y capaces, de modo que al
concluir sus estudios estén capacitados para ejercer una actividad
profesional, no sólo técnicamente sino que, mediante la actividad diaria
en nuestros Círculos, hayan experimentado los cambios actitudinales
necesarios para integrarse en las organizaciones empresariales que exige
la sociedad actual
- Desarrollar siempre toda nuestra actividad
en total armonía con la naturaleza.
- Llegar a ser una organización
modelo y de referencia para otras organizaciones.
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