En la zona de la charca pluvial temporal,
en su límite más cercano al Campus aún se
mantiene una pequeña explotación ganadera "La
Vega" (ver situación en foto aérea), que hemos
tomado para dar nombre al enclave. (Fotos
C. M García)
Invierno año 1998
Invierno año 2000
Las lagunas temporales presentan una
fuerte variabilidad interanual. De hecho están en el punto
de mira de muchos estudios del cambio climático ya que
su estructura y funcionamiento son muy sensibles a los cambios
ambientales, especialmente a la variabilidad del balance hidrológico.
En consonancia con estas fluctuaciones acusadas, a lo largo de
la evolución se han seleccionado especies capaces de persistir
en el suelo como formas de resistencia durante años. Muchas
de ellas incluso necesitan un periodo de desecación para
una correcta reproducción. El hecho de que resulte difícil
para los no lugareños distinguir la existencia de este
tipo de comunidades (ya que pueden pasar varios años durante
los cuales la comunidad queda latente) puede haber sido una de
las causas principales de pérdida de este tipo de hábitats.
Hoy en día, la directiva de hábitats 92/43 de la
CEE destaca el valor de estas charcas temporales mediterráneas,
que pueden tener toda una gama de grados de mineralización,
incluyéndolas en su anexo como hábitats prioritarios.
La charca temporal de origen pluvial de la zona de la Vega tiene
un grado de mineralización muy bajo a pesar de la proximidad
de las aguas salinas de los caños estuáricos y las
especies presentes son singulares y diferentes a las de otras
zonas húmedas del Parque Natural, mucho más salinizadas. (Fotos C. M García)
Tanymastix stagnalis
Triops cancriformis
Ctenodaphnia magna
Los animales más característicos
de las aguas temporales dulces de La Vega, como en otros sistemas
episódicos, pertenecen al grupo de los Branchiopodos. Aunque
no se ha realizado ningún estudio sistemático de
este tipo de encharcamientos en el Parque Natural, en La Vega
hemos identificado especies que se pensaba eran no usuales del
sur peninsular, como el anostráceo Tanymastix stagnalis.
Otro anostráceo de La Vega, capturado en primavera, es
Streptocephalus torvicornis, de gran tamaño, que
convive con el notostráceo de aspecto "prehistórico"
Triops cancriformis, con llamativos crustáceos del
grupo de los Spinicaudata (Maghrebestheria maroccana) y
con innumerables cladóceros. La producción de invertebrados
acuáticos es muy alta después de un episodio de
lluvias llevando a abundancias espectaculares y a visitas en gran
número de aves que aprovechan la oportunidad de desarrollo
que les brindan los años lluviosos. (Fotos
J. Gª de Lomas)
Ranunculus peltatus. Año 2001
Año 1998
La vegetación acuática
más conspicua incluye sin duda la llamativa floración
de los Ranúnculos (Ranunculus peltatus) típica
de las zonas más cercanas al Campus, así como Ciperáceas,
más abundantes en el extremo norte. Esta
zona es de gran importancia para la reproducción de anfibios
como el Sapo de espuelas (Pelobates cultripes) o el sapo corredor (Bufo calamita) cuyas
poblaciones presentan reclutamientos discontinuos con gran éxito
y proliferación en la zona durante los años lluviosos
y que también son presa de algunas aves mayores características
del Parque como cigüeñas y algunos ardeidos.
(Fotos C. M García)
Vegetación dominada por ciperáceas
característica del extremo norte de la zona inundada (Invierno
1998).