El Pinar-sabinar de la Algaida
de Puerto Real
(Descripción J. Gª de Lomas, I. Hernández
y C. M. García)
El campus
universitario se encuentra rodeado directamente por el Pinar de
La Algaida, que presenta un buen estado de conservación
y sostiene una comunidad característica de arenales litorales
consolidados, con sabinas, acebuches y otras plantas de porte
arbustivo y herbáceo. Se trata de una formación
vegetal que ha crecido sobre antiguas dunas depositadas sobre
una antigua isla barrera, asentada a su vez sobre los fangos de
las marismas (Fdez-Palacios et al. 1988). Realmente, esta formación
se hace llamar "sabinar costero" por la abundante presencia
de sabinas costeras (Juniperus phoenicea subsp. turbinata).
Ocupa una franja que corre paralela al río San Pedro, de
unos 3 Km de longitud.
Entre las plantas acompañantes se encuentran algunas
como Armeria gaditana (en la foto), endemismos del SO de
Andalucía, que pueden considerarse vulnerables y en peligro
de extinción en nuestra provincia (ver Sánchez,
2000). Esta planta aparece en las zonas algo más bajas
y húmedas del sotobosque, siendo abundante justo frente
al campus. (foto J. Gª. de Lomas)
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Pinar y lentisco
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Zona de transición hacia el llano encharcable
de la Vega.
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En este sabinar podemos encontrar numerosas especies
vegetales. Entre las de mayor tamaño dominan árboles
y arbustos como la sabina costera, el acebuche (Olea europaea),
el lentisco (Pistacia lentiscus), el pino piñonero
(Pinus pinea) (arriba a la izquierda), la bufalaga
marina (Thymelaea hirsuta, foto inferior), el palmito (Chamaerops
humilis), elCistus salvifolius , Halimium halimifolium,
coscoja (Quercus coccifera), la llamativa liana Aristolochia
baetica o las clemátides, etc. El matorral da paso
a zonas ligeramente más deprimidas que quedan encharcadas
temporalmente en la época de lluvias (foto de arriba, derecha).
En estas zonas encharcables podemos encontrar juncáceas
como Juncus acutus o Juncus effusus, y ciperáceas
como Scirpus maritimus (en las zonas más húmedas),
Schoenus nigricans y Scirpus holoschoenus. (fotos C. M. García)
Sabina
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Lentisco
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La mayoría de estas especies están adaptadas
al clima mediterráneo, caracterizado por un período
anual de sequía que puede llegar a durar 5 meses. Las hojas
son escariosas (duras), en ocasiones blanquecinas (como el acebuche)
o brillantes (como el lentisco), para reflejar la fuerte irradiancia;
o tienen pelos y una forma abarquillada, creando así pequeñas
cámaras de humedad alrededor de los estomas que ayudan
a las plantas a reducir la evapotranspiración. Algunos
matorrales, como el lentisco, también adoptan una forma
semiesférica o abovedada. Si midiéramos la humedad
en el interior de esta "cámara" podremos comprobar
que es muy distinta al exterior del matorral, de forma que la
planta consigue reducir la evapotranspiración ante la fuerte
sequía. El bosque en su conjunto también adopta,
con el tiempo, una forma más cerrada. Bien los pinos, o
bien los matorrales (que alcanzan un mayor tamaño en ausencia
de los primeros) conectan sus copas, independizándose así
en mayor o menor medida de las condiciones externas.(fotos
C. M. García)
Thymelaea hirsuta
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Oxythyrea funesta
sobre flor de Cistus salvifolius
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Las flores con gran cantidad de polen del Cistus
salvifolius son habitualmente polinizadas por escarabajos
como Oxythyrea funesta. (fotos C. M. García
y J. Gª. de Lomas)
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Phyllirea angustifolia
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Retama monosperma
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Entre las numerosas herbáceas encontramos Liliáceas
como Allium repens, Asphodelus ramosus, la cebolla
albarrana (Urginea maritima), esparragueras (Asparagus
acutifolius y A. albus) y el rusco (Ruscus aculeatus).
Entre las Aráceas son frecuentes Arum italicum y
A. ramosus. Y entre las Primuláceas, destaca la
vistosa Anagalllis monelli (foto inferior izquierda). También
abundan en la zona las retamas blancas (Retama monosperma),
donde no es raro observar al camaleón (Chamalaeo chamalaeon)
(foto inferior), cuya distribución está restringida
a pequeños tramos de la provincia. Si nos damos un paseo
por el sabinar es también probable que nos topemos con
el espectacular lagarto ocelado (Lacerta lepida), con especies
más familiares como conejos y perdices. En este pinar está
registrada la presencia de muchos otros veretebrados, algunos
de ellos mucho más escasos, como el Buho chico (Asio otus)
(fotos C. M. García)
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Anagallis monelli
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Camaleón
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(fotos C. M. García e Ignacio
Hernández)
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