Excursiones y Travesías
EL
TORCAL![]()
Pocas veces, sobre todo después de ya algunos años pisando nuestras montañas y sierras cercanas, se puede uno topar con paisajes y lugares nuevos o que quizás sólo intuíamos en alguna de nuestras ascensiones o excursiones anteriores por determinada zona. Pero la montaña tiene esas agradables sorpresas. Aunque estemos hablando de nuestras "montañas de origen", es decir, aquéllas en las que nos cautivó esta pasión por recorrerías y coronarlas que llamamos montañismo. En el invierno pasado, tras unos días de frío temporal, nos llegaron noticias de fuertes nevadas en la Serranía de Ronda. Sin pensarlo mucho nos pusimos de acuerdo para, en un miércoles no festivo, colocarnos en el puerto de Quejigales y hacer la ruta normal de ascensión al Torrecilla (1.919 m.) en condiciones invernales. Salíamos temprano de Jerez, y al llegar a Ronda nos caía la desilusión. Habían bastado dos días de anticiclón para derretir el blanco elemento y dejar apenas unos neveros sobre los 1.800 metros. No eran inciertas las noticias sobre 1as nevadas, ya que - posteriormente - vimos diapositivas del domingo anterior con la sierra blanca desde los 1.500 m. Pero estos inviernos ya no son como los de antes. Allí nos encontrábamos, ya desplazados, con el permiso laboral para ese día y sin la ansiada nieve que esperábamos pisar. Estaba claro que teníamos que aprovechar la jornada. Algunos, desilusionados, propusieron volver. Finalmente decidimos quedarnos por la zona, pero ¿qué hacer?. En ese momento recordé haber leído, en un pequeño libro sobre espeleología en la provincia de Málaga, la existencia de un torcal en las cercanías de Cartajima, al que llamaban Los Riscos. Precisamente desde el Pto. de Rajete, donde nos encontrábamos (en la carretera de Ronda a la costa), alcanzábamos a ver dicha población, y justo por encima de sus casas advertíamos, con la ayuda de prismáticos, una serie de roquedos superpuestos característicos de las formaciones kársticas.

Tomamos la estrecha carretera que sinuosamente baja hasta el pueblo, y
justo en la última curva, antes de entrar, dejamos los coches y
echamos a andar. Subimos una fuerte pendiente, conocida como loma del Garbán,
hasta encontrar una cerca de alambres que sorteamos por un portillo. Seguimos
subiendo, hasta dejar de ver el pueblo, y nos topamos con un enorme farallón
rocoso, claramente distintivo de la falla de elevación del rocal
que ya adivinábamos sobre nosotros. Tras una bonita trepada, aprovechando
los peldaños naturales de roca, estábamos arriba y, ante
nosotros se mostró un laberinto de bloques, agujas, y callejones
que nos dejó por un momento callados. No esperábamos encontrar
un, paisaje tan espectacular y nos miramos atónitos ante tan agradable
"descubrimiento". Todos ya conocíamos el pequeño
torcal de Cancha Bermeja, en el Valle del Republicano (Villaluenga del
Rosario) y el de Alto Conio en las cercanías de Atajate, además
del tan famoso de Antequera. Pero no esperábamos encontrar éste,
con las enormes dimensiones que- pudimos observar al subir a uno de los
más altos "torreones" de Los Riscos" Según
el mapa, Los Riscos est sobre los 1.200 metros de altitud y la cumbre más
cercana es la de Jarastepar con 1.425 m. Es imposible describir una ruta
sobre este torcal. No hay, por supuesto, señalización alguna.
Lo ideal es "perderse" por los numerosos callejones, entre torcas,
agujas y puentes de roca, subiendo algún berrueco, si es necesario,
para orientarse en caso de dudas. Si hay niebla o nubes bajas lo me]or
es desistir de un paseo por Los Riscos, ya que puede darse algún
despiste y hacernos pasar un mal rato; este es prácticamente un
consejo extensible a cualquier zona de karst que carezca de senderos balízados.
Normalmente desde Los Riscos hay buenos referentes de orientación.
Desde algún punto en alto y mirando hacia el sur puede verse el
agudo peñón de Gaucín y la enorme mole rojiza de Sierra
Bermeja que nos tapa el mar. Hacia el nordeste se advierte la sucesión
de cordales de la Sierra de las Nieves con el Torrecilla como máxima
cota. Asomados a la falla, por el lado de levante, puede verse Cartajima
casi a vista de pájaro y el valle del Genal, que baja al cercano
Mediterráneo. Sobre el resto de direcciones el torcal se va elevando
sobre las laderas de la Sierra del Jarastepar, de cuyo macizo forma parte.
El torcal de Los Riscos queda fuera de los límites del Parque Natural
Sierra de las Nieves, por tanto se trata de un paraje desprotegido legalmente,
pero a su vez aislado y poco conocido. ¿Será mejor así?.
De todas formas, y teniendo en cuenta que se trata de un lugar bastante
accesible desde carretera, no estaría de más prever alguna
figura de protección futura de carácter propio, ya que Los
Riscos tiene valores naturales y paisajísticos suficientes para
merecer una catalogación propia. De momento es interesante su divulgación
desde el punto de vista excursionista y montañero, con las merecidas
reservas para este paraje aún virgen de nuestras sierras.
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