Excursiones


        GREDOS DESCONOCIDO

Ascensión a La Covacha

por Francisco Javier Souto

La Sierra de Gredos es un enorme cordal granítico que, con sus 140 km de longitud y 40 de anchura, divide las mitades norte y sur de la Península Ibérica. Normalmente, los que vivimos más alejados, solemos identificar esta Sierra con las zonas conocidas como el Circo de Gredos, Los Galayos o Cinco Lagunas, pero Gredos es mucho más. Entre las sierras de Béjar y Sierra Llana se encuentra el macizo occidental, con preciosos valles, abruptas laderas moldeadas por antiguos glaciares, hermosos lagos y una cumbre que destaca entre todas: La Covacha, con 2.399m.

Gracias a este carácter un poco desconocido del macizo podemos disfrutar aún del Gredos auténtico, sin las masificaciones de turistas y por tanto de basuras de las otras zonas antes mencionadas, lo que dicho sea de paso, debería ser objeto de nuestra más fuerte denuncia y de enérgicas medidas correctoras por parte de los Organismos competentes, pues lo del Circo en verano es de veras un espectáculo lamentable.

Pero siguiendo con notas generales, en Gredos es posible todavía disfrutar de la flora mediterránea, con endemismos ocultos entre los piornos de las zonas altas, tales como la manzanilla de Gredos y la Consuelda del Almanzor. Y en cuanto a la fauna, no olvidemos que la Sierra cuenta con la población de cabras monteses más importante de España, así como otras especies importantes como el buitre negro y el águila imperial, entre otras. Por último, hemos de recordar que Gredos está situado en una de las zonas más frías de la Península, con grandes precipitaciones de nieve en invierno y con una evidente y ya mencionada estructura glaciar, baste decir que el casquete que estuvo ubicado en el Circo, al pie del Almanzor, llegó a tener un grosor máximo de 350 metros. Aunque esto se refiera a épocas remotas debemos tener en cuenta que en Gredos existen dos momentos totalmente diferenciados: el verano, apenas sin nieve aunque con frecuentes tormentas de montaña, si bien es la época ideal para el principiante, y el largo invierno, con grandes nevadas y con abundante formación de hielo, lo que unido al abrupto relieve y las fuertes pendientes, hacen que sea el momento de los montañeros expertos y bien equipados. 

UN BUCLE PERFECTO

Nuestro itinerario comienza en la pequeña población de Nava del Barco, a pocos kms de la capital de la zona, El Barco de Avila. De aquí parte una carreterilla que conduce al pueblo de Umbrías y que al poco de comenzar presenta una evidente pista a la izquierda, señalada con una gran cruz. Por ella nos internamos con el coche hasta el puente de la Yunta, donde lo dejaremos aparcado para continuar a pie por un camino paralelo al río.

Nos encontramos en la Garganta de Galín Gómez, hermoso valle que remontaremos hasta su cabecera y que poco a poco va mostrando la característica forma de U propia de la erosión glaciar. Nuestro sendero discurre por la margen izquierda del río, según subimos, y al cabo de un rato se pierde, por lo que debemos buscar la pista que discurre un poco más alto en la ladera. Una cancela nos da paso a unos prados donde pacen las vacas y ya por el sendero nos dirigimos al pie de una antigua morrena, donde la subida se hace algo más fuerte. Más adelante vemos como por la derecha del valle se une una pista que viene de Umbrías, siendo otra opción para llegar hasta aquí, seguramente más corta, pero que se pierde todo el desarrollo del valle.

La muralla constituida por las vertientes norteras de La Covacha y la Azagaya sirve de telón de fondo a nuestros pasos cuando por fin llegamos a la Laguna del Barco, aumentada artificialmente de tamaño por una presa, a cuyo lado existe una construcción que puede servir de refugio. Nosotros, al encontrar un grupo de personas allí decidimos acampar al otro extremo del lago, en unos pequeños prados en los que pasaríamos nuestra primera noche en la sierra.

A la mañana siguiente, bien temprano comenzamos nuestra ascensión, por un terreno poco definido y de fuerte inclinación que nos asoma a un vasar en el que se encuentra la preciosa laguna Negra. Desde aquí una evidente pedrera conduce hasta la cresta cimera que separa las cumbres de La Covacha y la Azagaya. Nos dirigimos a la primera de ellas, a la izquierda, que se constituye como la cima más alta de la provincia de Cáceres y por tanto de Extremadura, con 2.399 m. y desde la que se disfruta de una magnífica panorámica en todas direcciones, destacando a lo lejos, al Este, el grupo de cumbres principales del macizo central.

Para la bajada, nos dirigimos al SE por una marcada cuerda que se dirige hacia un grupo de agujas que recuerda a Los Galayos. Antes, encontraremos un collado, la portilla de la Cruceta, que nos permite bajar directamente hasta la Laguna de Los Caballeros, situada en el fondo de un nuevo circo glaciar y rodeada de verdes prados, formando un enclave de gran belleza, donde efectuaríamos un descanso antes de continuar nuestra travesía.

 EL CORRAL DEL DIABLO

De nuevo debemos ascender, en dirección E hacia unos puertos desde los que se divisa una interesante perspectiva de la cumbre de La Covacha con la laguna de los Caballeros a sus pies. Estamos en una zona donde conviene no despistarse pues debemos seguir subiendo diagonalmente hasta asomarnos a la cuerda tras la cual se abre una profunda cuenca glaciar rodeada por paredes verticales y en cuyo fondo se encuentran las aguas color esmeralda de la Laguna de la Nava. Es un nuevo circo conocido como Corral del Diablo, sin duda un topónimo apropiado para un lugar de tan salvaje belleza, el cual parece haberse puesto últimamente de moda entre los escaladores de cascadas de hielo. 

Seguimos pues la cuerda a la que estamos asomados hasta un lugar en que es factible el descenso. Una vez en la laguna, acampamos sobre el antiguo dique de piedra que le sirve de presa en el que se ha formado una alargada alfombra de hierba, el cual compartimos con un grupito de vacas que hasta aquí han subido a pastar.

Al amanecer de nuestro tercer día nos sorprende comprobar como las negras paredes que rodean este circo van tiñéndose de un color anaranjado mientras de las gélidas aguas de la laguna se levanta una suave y vaporosa neblina. Verdaderamente se trata de un lugar impresionante como pocos, todo un descubrimiento que ninguno esperábamos.

La etapa de hoy se presenta corta y relajada, pues consiste en una continua bajada por el valle a través de un magnífico camino, a veces empedrado y a veces colgado a tajo sobre la garganta. Al final el valle se abre y entre cultivos y frutales el sendero se convierte en pista para llegar, casi antes de lo que deseábamos al conocido puente de la Yunta, adonde nos espera nuestro vehículo.

"Un bucle perfecto, un bucle perfecto", no se cansa de repetir mi amigo Faustino. Y es que realmente, sin saberlo, hemos culminado un recorrido circular por el macizo que incluye todos los enclaves interesantes del mismo y además trayéndonos su cumbre más alta. No me extraña que cualquier otro día lo repitamos.

OTROS DATOS DE INTERÉS

  • La época ideal para realizar éste itinerario pudiera ser la primavera, con el      
    deshielo, si bien cualquier otra tiene su encanto.
  • Para información sobre la zona recomiendo consultar el Mapa Guía de la
    Sierra de Gredos
    , de Aurelio Delgado Sanchez, editado por la Caja de
    Ahorros de Ávila y que puede adquirirse en la zona a precio asequible.
  • Lo mejor de ésta zona de Gredos es su carácter más salvaje y menos masi-
    ficado. Mantengámoslo así en la medida de nuestras posibilidades.

  

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