Una
tarde en París, en un club, el destino reunió en lo que dura
un blues, a un violinista admirador de Hendrix y de Zappa y a un guitarrista
con la cabeza llena de sonidos de guitarras de Big Bill Broonzy, Robert
Johnson y tantos otros. El primero con diez álbumes en su haber,
canta con su grupo MAHJUN desde el comienzo de los 70; el segundo, que
ha grabado un video, escrito varios métodos de guitarra, comenzó
a dar conciertos en el 71 con Bill Deraime y luego con Jean –Jacques Milteau.
Este encuentro “en la segunda fase” explosivo desde las primeras notas,
no podía menos que dar nacimiento a un verdadero dúo de los
más originales. Tándem estratosférico donde el violín
y la mandolina de JEAN-LOUIS MAHJUN ( “El irreal violinista atómico”
según Rock & Folk) tejen delirios de sonido sobre la voz y la
guitarra swing, los toques cortos y cortantes de la guitarra de ALAIN GIROUX.
Dos personajes, dos estilos aparentemente opuestos pero mágicamente
complementarios, una auténtica “mini big-band” que ofrece una música
densa, compacta, swingeante, donde el feeling compite con la virtuosidad
y el boogie-woogie puede de repente teñirse de acentos zíngaros,
irlandeses o rockeros sin que los puristas tengan nada que decir en contra.
Después
de un primer álbum editado en 1992, el dúo emprende la segunda
etapa de su trayectoria con un nuevo disco – DOUBLE JEU – el cual conjuga
los estilos, explora y triunfa magistralmente con un mestizaje de ritmos
world, blues y con algunas percusiones latinas participando en el aspecto
festivo del conjunto. Improvisaciones, contorsiones armónicas y
puro estado de gracia de dos grandes músicos.