La UCA cuenta con el único laboratorio español que puede aplicar la técnica fission track

Huellas de fisión en apatito y moscovita

 

La Universidad de Cádiz cuenta con el único laboratorio de España capaz de aplicar la técnica conocida como ‘fission track’, herramienta usada en la prospección petrolífera.

 

Fission track -huellas de fisión- es un método de datación empleado en el campo de la geología. Se basa en el estudio de una serie de marcas provocadas por procesos de fisión espontánea que experimentan elementos radiactivos como el Uranio. A diferencia de otros métodos de datación, éste ofrece información sobre la temperatura a la que ha estado sometido el material geológico a lo largo de su historia. La temperatura es un factor determinante en la formación de hidrocarburos, por lo que el análisis de las huellas de fisión en minerales procedentes de una cuenca sedimentaria permite saber si en ella se han dado las condiciones adecuadas para la formación de petróleo.

El uranio presenta ciertos isótopos radiactivos que puede desintegrarse por fisión espontánea. Este fenómeno consiste en la escisión del átomo de Uranio en dos fragmentos, la suma de cuyas masas es algo inferior a la del átomo primitivo. Esta masa, aparentemente desaparecida, se transforma en energía cinética. La energía pone en movimiento los dos fragmentos de fisión, conforme éstos atraviesan la estructura del mineral, producen un daño en la estructura cristalina que da lugar a las denominadas huellas de fisión. Estas huellas pueden observarse fácilmente al microscopio.

En principio, el número de huellas que presenta un cristal es función del tiempo trascurrido desde su formación y de la cantidad de uranio que contenga, pero las huellas de fisión en apatito – un fosfato cálcico común en casi todos los sedimentos y rocas ígneas y metamórficas- comienzan a borrarse a 60ºC y desaparecen totalmente entorno a 120ºC. Este rango de temperaturas se conoce como zona de Borrado Térmico Parcial y coincide con la denominada ventana de los hidrocarburos, es decir, las temperaturas a las cuales se puede formar petróleo.

En conclusión, la densidad de las huellas y su longitud son los parámetros a tener en cuenta para saber si las condiciones de temperatura a lo largo de la historia del sedimento han sido propicias para la formación de petróleo. Llevado a la práctica, si el mineral no presenta huellas significa que la temperatura ha sido demasiado elevada para la formación de petróleo, y de otra parte si la densidad de las huellas ha sido muy elevada, se puede extraer como resultado que la temperatura ha estado por debajo de la requerida para que se origine petróleo.

El único laboratorio español capaz de realizar este tipo de estudios se encuentra en Andalucía, más concretamente en la Universidad de Cádiz y está dirigido por el profesor Luis Barbero González. Actualmente, el equipo del Dr. Barbero lleva a cabo varios proyectos de investigación en lugares como Chile, el Atlas Central de Marruecos (financiado por la Agencia Española de Cooperación Intenacional), los Montes de Toledo y las zonas externas de las Cordilleras Béticas, este último cuenta con la colaboración de la empresa Repsol S.A.

 Material del laboratorio de fission track

 

 

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