PROTECCIÓN DE LOS TRABAJADORES CONTRA EL PLOMO METÁLICO Y SUS
COMPUESTOS IÓNICOS

ORDEN, de 9 de abril de 1986
B. 0. E. nº 98, de 24 de abríl

 

 

ORDEN de 9 de abril de 1986 por la que se aprueba
el Reglamento para la prevención de riesgos y protección de la salud de los trabajadores por la
presencia de plomo metálico y sus compuestos iónicos en el ambiente de trabajo.

llustrísimos señores:

La política de actuación en la seguridad e higiene en el trabajo aparece como un principio rector de la política social y económica en el artículo 40.2 de la Constitución española, y como tal, supone un mandato para la adecuación de los poderes públicos.

Al mismo tiempo, en el Estatuto de los Trabajadores se recoge el derecho de los trabajadores en la relación de trabajo a una política de seguridad e higiene, derecho éste que se concreta en los deberes empresariales de protección, recogidos en el artículo 19 de la misma norma, con la que la seguridad e higiene se inserta en el ámbito de la relación laboral.

Los criterios legales expuestos al orientar la actividad del Gobierno, determinan que se tenga en consideración que la exposición a determinados agentes durante el trabajo puede producir efectos negativos sobre la salud e integridad de los trabajadores, debiendo, por tanto, mediante la correspondiente norma, fijarse las medidas mínimas o básicas que deben adaptarse en el ámbito de las relaciones laborales para la adecuada protección de los trabajadores.

En el mismo sentido hay que tener en cuenta cómo en el ámbito de la Comunidad Económica Europea se han fijado, mediante las correspondientes directivas, criterios de carácter general sobre las acciones en materia de seguridad y salud en los centros de trabajo, así como criterios específicos sobre protección de los trabajadores contra los riesgos derivados de una exposición al plomo metálico y sus componentes iónicos en el puesto de trabajo.

La presencia del plomo metálico y sus componentes iónicos en el ámbito del trabajo genera peligro para la salud de los trabajadores que se concretan en patologías profesionales específicas, muchas de ellas de gravedad, afectando las funciones renal y hepática, así como a los sistemas nerviosos, central y periférico y a los tejidos hematopoyéticos.

La amplia utilización del plomo y sus compuestos en los centros de trabajo, hacen necesario, por tanto, una regulación de las condiciones de trabajo en que se realizan las operaciones y actividades susceptibles de dar lugar, a la existencia de los trabajadores expuestos. En este sentido, el Consejo de la Comunidad Económica Europea adoptó el 28 de julio de 1982, una directiva sobre esta materia, para cuyo cumplimiento, de acuerdo con los criterios en la misma contenidos, se dicta la presente norma, que se inserta asimismo en el cumplimiento del programa de acción de 13 Comunidades Económicas Europeas en materia de salud y seguridad en los lugares de trabajo.

La presente norma, en cuya elaboración han participado Técnicos especialistas de los Ministerios de Trabajo y Seguridad Social y de Sanidad y Consumo, establece un conjunto de medidas de derecho necesario sobre evaluación, corrección, control y prevención de los riesgos de exposición profesional derivados de la presencia de plomo y sus compuestos iónicos, y tiene el compromiso de que podrá ser revisado en tanto en cuanto la experiencia adquirida, la evolución tecnológica y los conocimientos técnicos en la materia así lo exijan.Es, por lo tanto, una norma que en el ámbito de las relaciones laborales permite, por medio de la negociación colectiva, completar sus contenidos en los correspondientes ámbitos, a partir del cumplimiento de lo preceptuado en la misma.

En su virtud, previa consulta a las Organizaciones Sindicales y Empresariales más representativas,

Este Ministerio ha tenido a bien disponer:

Artículo 1º. Objeto y ámbito de aplicación.

1. La presente disposición tiene por objeto establecer las medidas mínimas para la evaluación, corrección, control y prevención de los riesgos de exposición profesional por la presencia de plomo y sus compuestos iónicos en el ambiente de trabajo para la protección de la salud de los trabajadores.

1.2. Se excluye del ámbito de aplicación, la exposición a compuestos covalentes de plomo tales como los derivados alquíiicos de este metal.

1.3. Las prescripciones establecidas son de aplicación a todas las operaciones y actividades laborales susceptibles de dar lugar a la existencia de trabajadores expuestos a plomo metálico o a sus compuestos iónicos especialmente:

Fundición de plomo y de cinc (primaria y secundaria).

Fabricación y manipulación de arseniato de plomo para pulverizaciones.

Fabricación de óxidos de plomo.

Producción de compuestos de plomo (incluyendo la producción de compuestos alquílicos que conlleve una exposición al plomo metálico y sus compuestos iónicos).

Fabricación y utilización de pinturas, esmaltes, mas¡¡las y colorantes conteniendo plomo.

Fabricación y reciciaje de acumuladores.

Artesanía de estaño y plomo.

Fabricación de plomo para soldaduras.

Fabricación de municiones de plomo.

Utilización de municiones de plomo en locales cerrados.

Industrias de cristalería, cerámica y alfarería artesanal.

Industria de plástico que utilice aditivos o base de plomo.

Trabajos de imprenta en los que se utilice plomo.

Trabajos de demolición especialmente raspado, quemando, oxicode de materiales recubiedos con pinturas de plomo, así como demolición de instalaciones en las que, de alguna manera, esté presente el plomo.

Soldadura con plomo en locales cerrados.

Construcción y reparación de automóviles que impliquen utilización o presencia de plomo.

Fabricación y templado de aceros con plomo.

Revestimientos con plomo.

Recuperación de plomo y de residuos metálicos que lo contengan.

1.4. Se exceptúan de la aplicación del presente Reglamento: La navegación marítima y la navegación aérea, así como las actividades extractivas de minerales con contenido de plomo.

Artículo 2º. Conceptos generales y definiciones.

A efectos exclusivos de la aplicación de la presente disposición se entenderá por:

2.1.Concentración ambiental de plomo: Es la que expresada en microgramos por metro cúbico, se obtiene midiendo y promediando la concentración de plomo sin aire, de acuerdo con las especificaciones técnicas requeridas en el artículo 42 punto 1.

2.2. Trabajador expuesto:

2.2.1. En relación con la concentración ambiental de plomo. Aquel que durante un tiempo superior a treinta días al año desarrolla su trabajo en un ambiente cuya concentración ambiental de plomo en el aire sea igual o superior a 40 microgramos por metro cúbico, referida a ocho horas diarias y cuarenta semanales.

2.2.2. En relación con el nivel de plumbemia.Aquel en el que la concentración de plomo en sangre sea igual o superior a 40 microgramos por 100 mililitros de sangre.

La cifra anterior se fija en 30 microgramos por 1 00 mililitros de sangre, en el caso de mujeres en período fértil.

2.3. Nivel de acción. El valor de concentración ambiental de plomo a partir del cual deben adaptarse medidas periódicas de control. Se establece en 75 microgramos por metro cúbico, referida a ocho horas diarias y cuarenta semanales.

Artículo 3º. Límites de exposición.

3.1.Valores límites ambientales. - El valor máximo de la concentración ambiental de plomo se establece en 150 microgramos por metro cúbico, referida a ocho horas diarias y cuarenta semanales.

Para jornadas superiores a ocho horas diarias se establece como valor limite de la concentración ambiental el correspondiente al resultado de aplicar la siguiente fórmula:

Concentración límite= 1.200 u g/M3 / Horas de Trabajo en la Jornada

3.2. Valores límites bioquímicos. - El valor límite de plumbemia o de concentración de plomo en sangre se establece en 70 microgramos de plomo por 100 mililitros de sangre.

Se consideran admisibles plumbemias entre 70 y 80 u g/100 ml de sangre siempre que se cumplan algunas de las siguientes situaciones:

a) Nivel de prolopodirina cinc en sangre (PPZ), inferiora 20 u g/100ml de hemoglobina.

b) Nivel de ácido deltaaminolevuiínico en orina (ALAU), inferior a 20 p g/g de creatinina.

c) Nivel de dehidrasa del ácido deltaaminolevuiínico en sangre (ALAD), superior a 6 unidades europeas (UE).

Artículo 49. Evaluación y control del ambiente de trabajo.

4.1.La empresa está obligada a realizar, por sí misma o por medio de servicios especializados, la evaluación de las concentraciones ambientales de plomo en los puestos de trabajo en los que exista riesgo de exposición.

Las muestras serán necesariamente de tipo personal disponiendo de los elementos de captación sobre el trabajador y serán efectuadas de manera que permitan la evaluación de la exposición máxima probable del trabajador o trabajadores, teniendo en cuenta el trabajo efectuado, las condiciones de trabajo y la duración de la exposición. El tiempo de muestreo abarcará, como mínimo, un período de tiempo continuado equivalente al 80 por 100 de la jornada laboral diaria. Los trabajadores afectados o sus representantes legales en la empresa serán consultados con este objeto.

Los métodos de muestreo y análisis empleados en la valoración de riesgo de exposición al plomo tendrá una fiabilidad no interior a ± 20 por 100, con un nivel de confianza del 95 por 1 00 para concentraciones ambientales superiores a 30 microgramos de plomo por metro cúbico de aire (30 u g / M3).

Cuando existan grupos de trabajadores que realicen idénticas tareas que supongan un grado de exposición análogo, las muestras personales podrán reducirse a un número de puestos de trabajo suficientemente representativo de los citados grupos, efectuándose al menos, un muestreo personal por cada diez trabajadores y turno de trabajo.

4.2. Evaluación inicial. - En los seis meses siguientes a la entrada en vigor del presente Reglamento, la empresa realizará una evaluación inicial del ambiente, en los diferentes puestos de trabajo. Las empresas de nueva creación dispondrán del mismo período de seis meses, desde su puesta en funcionamiento, para efectuar esta evaluación inicial.

Para las empresas en funcionamiento tendrá consideración de evaluación inicial la realizada en los doce meses anteriores a la fecha de entrada en vigor del presente Reglamento, siempre que se hubiere efectuado con la fiabilidad y representatividad requerida en el artículo 4.º, punto 1.

4.2.1.Si la evaluación revelase que la concentración ambiental de plomo, referida a ocho horas diarias y cuarenta semanales, en todos los puestos de trabajo es inferior al nivel de acción, no será preceptivo el control periódico ambiental en tanto no se alteren las condiciones de trabajo.

4.2.2.Si la evaluación pusiera de manifiesto la existencia de algún trabajador con exposición igual o superior al «nivel de acción», pero inferior al valor límite de la concentración ambiental, se efectuara el control periódico de acuerdo con lo que se especifica en 4.3.

4.3.Control periódico ambiental. - La evaluación de la exposición al plomo será efectuada con periodicidad trimestral. Esta frecuencia podrá ser semestral cuando, permaneciendo inalteradas las condiciones del puesto de trabajo, los resultados de las determinaciones efectuadas en dos controles consecutivos indiquen:

Una concentración de plomo en aire superior a 100 microgramos por metro cúbico (100 g/M3).

Una cifra de plumbemia que no supere en ningún trabajador los 60 microgramos por 100 mililitros de sangre (60 g/100 ml).

4.4 El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, por propia iniciativa, o bien a solicitud de la autoridad laboral competente de la empresa o de los representantes legales de los trabajadores afectados, realizará los informes técnicos oficiales sobre la situación de riesgo de exposición laboral al plomo, así como las valoraciones de comprobación que estime procedentes sobre el control sistemático que está obligada a realizar la empresa.

4.5 La Inspección de Trabajo efectuará los requerimientos oportunos para que en las empresas, afectadas por las prescripciones contenidas en el presente Reglamento, se adopten las medidas preventivas necesarias, sin perjuicio de las actas de infracción u otras medidas administrativas a que hubiere lugar.

Artículo 5'. Medídas técnicas de prevención.

5.1.La concentración ambiental de plomo se mantendrá siempre por debajo del límite de exposición señalado en el artículo 3º y tan baja como sea razonablemente posible.

5.2.Para reducir y mantener las exposiciones a plomo de acuerdo con lo establecido en el apartado anterior, las condiciones de diseño e implantación de los procesos industriales, serán tales que se reduzca al mínimo posible la emisión al ambiente de trabajo de polvos y humos con contenido de plomo, mediante procedimientos tales como el encerramiento de las partes del proceso que provoquen la emisión de los mismos, funcionamiento en depresión de los encerramientos, aspiración de las emisiones en el mismo punto en que se produzcan o cualquier otro sistema de ventilación que asegure su eficacia a disminuir la presencia de polvo en el ambiente.

5.3.Si para controlar la exposición laboral al plomo se utilizan medios mecánicos de extracción, ventilación, o ambas, se comprobará la eficacia del sistema efectuándose mediciones de parámetros, tales como velocidad o captura, velocidad en las conducciones y presiones estáticas u otros, con periodicidad mínima trimestral.

5.4.La empresa deberá elaborar un programa de prevención para reducir las exposiciones a plomo a niveles inferiores al valor límite señalado en el artículo 32., en aquellos supuestos de trabajo donde se supere dicho límite.

Este programa que será dado a conocer a los representantes de los trabajadores de la empresa e informado por el INSHT, incluirá, al menos, los siguientes puntos:

Identificación de las operaciones que originen la contaminación por plomo.

Descripción detallada de las medidas preventivas a realizar para reducir los niveles ambientales por debajo del valor limite de exposición profesional, incluyendo los proyectos de ingeniería a que hubiere lugar.

Especificación de plazos para llevar a cabo el programa de prevención, con la documentación pertinente sobre compra de equipos, contratos de construcción o cualquier otra documentación que se estime oportuna.

Métodos de trabajo administrativos de prevención previstos tales como la rotación del personal y la disminución del tiempo de exposición.

5.5.Si en el control de la exposición se detectara que se supera el valor límite de la concentración ambiental de plomo establecido en el artículo 3º, Punto 1, de este Reglamento, se identificarán las causas de esta situación y se tomarán las medidas para su corrección.

El médico o autoridad responsable de la vigilancia médica de los trabajadores establecerá, si se procede a una inmediata determinación de los parámetros bioquímicos a los trabajadores implicados, de acuerdo con lo expresado en el artículo 11 de este Reglamento.

Con el objeto de comprobar la eficacia de las medidas adoptadas de acuerdo con lo indicado en el primer párrafo de este artículo, se procederá, tras la implantación de las mismas, a una nueva determinación de la concentración ambiental de plomo.

En el caso de que por su naturaleza o importancia, no se puedan llevar a cabo las medidas de control técnico indicadas en el primer párrafo de este artículo en el plazo de un mes, y persista la circunstancia de que se supere el valor límite de la concentración ambiental de plomo, el trabajo en la zona afectada no podrá continuar a menos que se tomen medidas para la protección de los trabajadores implicados y teniendo en cuenta el parecer del médico o autoridad responsable de su vigilancia médica.

En tanto se establecen las medidas correctoras adecuadas, los trabajadores utilizarán equipos de protección personal respiratoria de acuerdo con las normas establecidas en el artículo 7º.

5.6. En el caso de que se produzca un incidente susceptible de provocar un aumento sensible de la exposición al plomo, los trabajadores deberán ser evacuados de inmediato de la zona afectada. únicamente los trabajadores que tengan que realizar las reparaciones necesarias podrán penetrar en la zona afectada utilizando los equipos de protección adecuados y de acuerdo con lo que se estipula en el artículo 7º.

Artículo 6º. Medidas preventivas de organización y métodos de trabajo.

6.1. Cuando se superen los valores límites bioquímicos establecidos en el artículo 32, se tomarán las medidas necesarias para identificar las causas que lo hubieran motivado y remediar la situación procediendo con carácter inmediato, a la separación de los trabajadores de sus puestos de trabajo habitual. En estas condiciones el trabajador podría ocupar un puesto de trabajo en el que la concentración ambiental de plomo, referida a ocho horas diarias y cuarenta semanales, sea inferior a 40 microgramos por metro cúbico (40 u g/M3 ).

En este caso el trabajador será sometido a una vigilancia médica más frecuente que la establecida en el artículo 11.

Igualmente cuando el grado de exposición o los resultados del reconocimiento médico así lo aconsejen, el médico o la autoridad responsable de la vigilancia médica debería proponer las medidas de protección individual a adoptar y podrá llegar incluso a recomendar la separación del trabajador de su puesto de trabajo habitual.

6.2.La separación del puesto de trabajo con exposición a plomo sería obligatoria para las mujeres en período de gestación y lactancia.

6.3. El retorno al puesto de trabajo inicial tendrá lugar cuando el médico o la autoridad responsable de la vigilancia médica lo considere oportuno, siempre que el nivel de plumbemia sea inferior a 60 microgramos por 1 00 mililitros de sangre (60 u g/l 00 mi) y el nivel de ácido deltaaminolevulínico (ALAU) sea inferior a 12 miligramos por gramo de creatinina (12 u g/g creatinina).

Artículo 7º. Medios de protección personal.

7.1.Cuando las medidas de protección colectiva, de carácter técnico u organizativo, resulten insuficientes para mantener el riesgo de exposición por debajo de los valores límites ambientales establecidos en el artículo 31', se recurrirá con carácter sustitutivo al empleo de medios de protección personal de las vías respiratorias.

7.2.La utilización de estos medios de protección personal respiratoria quedará reservada exclusivamente para las siguientes situaciones:

Provisionalmente, en tanto se adopten las medidas sobre instalaciones y métodos de trabajo necesarios para reducir la exposición por debajo de los valores límites permitidos.

Para realizar trabajos breves y concretos de reparación y mantenimiento por el tiempo indispensable con el límite establecido en el párrafo siguiente.

En otras situaciones excepcionales o de emergencia.

7.3 El uso de los medios de protección respiratoria se ajustará siempre a las siguientes pautas:

En ningún caso se establecerá su utilización con carácter habitual y permanente.

El tiempo de utilización de los medios de protección personal respiratoria se limitará al mínimo estrictamente necesario y su uso no podrá ser superior a cuatro horas diarias.

Con carácter excepcional, para las operaciones de limpieza de filtros de chimeneas podrán utilizarse, durante un tiempo inferior a seis horas, interrumpiendo esa actividad durante, al menos, media hora, equipos de protección personal respiratoria con aporte de serie y presión positiva.

Se utilizarán siempre medios cuyo prototipo esté homologado por la Dirección General de Trabajo de acuerdo con la correspondiente norma técnica reglamentaria.

La selección del prototipo se hará en función del trabajo que determine su utilización, optándose generalmente por mascarillas con filtro mecánico, salvo en situaciones en las que la concentración de plomo sea muy alta, que requerirán el uso de protectores respiratorios con aporte de aire y presión positiva.

7.4 Las empresas quedan obligadas a suministrar a los trabajadores los medios de protección personal respiratoria, así como cualquier otro elemento de protección que fuera necesario, como guantes, gorros, pantallas u otros, seleccionando los prototipos correspondientes de acuerdo con las características y riesgos del puesto de trabajo, siendo aquéllas responsables del mantenimiento, limpieza, y, en su caso, reposición de tal modo que estos medios de protección se encuentren en todo momento aptos para su utilización y con plena garantía de sus prestaciones.

 

Artículo 8º. Ropa de Trabajo.

8.1. Los trabajadores potencialmente expuestos, en razón del nivel de concentración ambiental de su puesto de trabajo, utilizarán ropa de trabajo apropiada que le será facilitada gratuitamente por la empresa.

8.2. Cada trabajador contará al menos, con dos juegos de prendas de trabajo con el fin de que uno de ellos se encuentre dispuesto para su uso, en tanto se proceda a la limpieza o reparación del otro.

8.3. La ropa de trabajo será de uso obligatorio durante todo el tiempo de permanencia en las zonas en que

exista exposición al plomo y será necesariamente sustituida por la ropa de calle antes de abandonar el centro de trabajo.

8.4.Las empresas se responsabilizarán del lavado de la ropa de trabajo que se efectuará, al menos, con frecuencia semanal. Esta limpieza se realizará, bien en instalaciones adecuadas de la propia empresa o bien mediante contrata con lavanderías idóneas para tal fin. En este último supuesto la ropa será enviada en recipientes cerrados y etiquetados con la advertencia «Precaución: Ropa contaminada por plomo. No sacudir»

8.5.La reparación de la ropa de trabajo se realizará siempre después de su lavado.

8.6.Queda rigurosamente prohibido a los trabajadores llevarse la ropa de trabajo a su domicilio para su lavado.

Artículo 9º. Instalaciones sanitarias y medidas de higiene personal.

9.1Los trabajadores dispondrán de instalaciones sanitarias y servicios higiénicos adecuados y suficientes que cumplirán, como mínimo, los requisitos previstos en la Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

9.2 Existirá, al menos, una ducha, con agua fría y caliente, por cada diez trabajadores o fracción que trabajen en un mismo turno, para su uso al término de la jornada laboral.

9.3 Cada trabajador expuesto en relación con la concentración ambiental de plomo de su puesto de trabajo, dispondrá de dos taquillas, una para la ropa de calle y otra para la de trabajo, convenientemente separadas entre sí, siempre que sea posible, por la zona de duchas.

9.4 Se prohibirá la introducción, preparación y consumo de alimentos, bebidas y tabaco en las zonas en las que la concentración ambiental de plomo supere los 40 microgramos por metro cúbico (40 u g/M3), debiendo disponer la empresa de locales apropiados para estos menesteres. Antes de comer, beber o fumar, los trabajadores expuestos deberán lavarse la cara, manos y boca, a cuyo fin dispondrán de los medios necesarios suministrados por la empresa. A tales efectos, estos trabajadores dispondrán, dentro de la jornada laboral, de diez minutos, como mínimo, para su limpieza personal antes de la comida, y de otros diez antes de abandonar el trabajo.

Artículo 10º. Condiciones generales de los locales de trabajo, limpieza mantenimiento y señalización.

10.1 En los locales donde existan trabajadores expuestos en relación con la concentración ambiental de plomo en su puesto de trabajo, los suelos serán acondicionados de forma que se facilitarán las operaciones de limpieza. Cuando técnicamente sea posible, dichos locales se mantendrán aislados a fin de evitar la contaminación de otras áreas de trabajo.

10.2 En las operaciones habituales de limpieza, se evitarán los procedimientos que causen dispersión de polvo, utilizándose la aspiración o la limpieza por vía húmeda. Se hará, como mínimo una limpieza anual, o con mayor frecuencia, si el proceso lo requiere, de todas las paredes, estructuras, voladizos y equipos. La eliminación de los residuos contaminados se hará de forma que no produzca a su vez contaminación.

10.3 Las zonas donde la concentración de plomo supere los 40 microgramos por metro cúbico (4O u g/M3), así como las vías de acceso a las mismas serán señalizadas mediante carteles fácilmente visibles y convenientemente colocados, con el siguiente tema: «Área de trabajo con plomo-prohibido fumar, comer y beber». En el rótulo figurará la palabra «Prohibido» en renglón aparte.

 

Artículo 11º. Control médico-preventivo.

11.1 La empresa establecerá un sistema de control médico preventivo previo y periódico para todos los trabajadores expuestos que constará de reconocimientos médicos y valoraciones bioquímicas, realizadas ambas bajo supervisión médica.

Para la realización de estos controles se deberá tener en cuenta no solamente la importancia de la exposición sino igualmente la sensibilidad de cada trabajador al plomo.

Los reconocimientos médicos constarán, al menos, de:

Historia clínica detallada y antecedentes laborales de exposición al riesgo.

Estudio hematológico y de las funciones renal y hepática, así como del sistema nervioso, central y periférico.

Exploraciones clínicas, analíticas y complementarias que el médico considere oportunas.

Las valoraciones bioquímicas comprenderán la determinación de plomo en la sangre y de la cinc protoporfirina en sangre (PPZ), completado, en su caso, con la determinación del ácido deltaaminolevulínico en la orina (ALAU) y de la dehidrasa del ácido deltaaminolevuiínico en sangre (ALAD).

La determinación de los niveles de plomo en sangre se realizará con una fiabilidad (a un nivel de confianza del 95 por 1 00), de ± 15 por 1 00 o ± 6 p g/l 00 mi para valores inferiores a 40 p g/100 ml.

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo establecerá un programa de control de calidad para este tipo de análisis.

11.2.Los reconocimientos médicos se realizarán con una periodicidad mínima anual y las valoraciones bioquímicas con periodicidad semestral.

La periodicidad para las valoraciones bioquímicas podrá ser anual cuando se den las dos situaciones siguientes:

La concentración ambiental de plomo no supere el nivel de acción.

La tasa individual de plumbemia no supere los 50 p g/100 mi.

La periodicidad será trimestral si la tasa de plumbemia es superior a 60 microgramos por 1 00 mililitros de sangre (60 p g/l 00 mi) o la concentración ambiental de plomo es superior a los 100 microgramos por metro cúbico (100 p g/m3)

11.3.Los reconocimientos médicos se llevarán a cabo con carácter adicional en los siguientes supuestos:

a) Cuando así sea solicitado por un trabajador expuesto que declare estar aquejado por signos o síntomas comúnmente atribuidos a la intoxicación por plomo, siempre que el médico lo considere conveniente.

b) Cuando hayan transcurrido tres meses desde la incorporación del trabajador a un puesto de trabajo con riesgo de exposición potencial al plomo.

11.4. La utilización de quelantes con fines preventivos queda rigurosamente prohibida.

Ailículo 12º`. Información, formación y participación de los trabajadores.

12.1.Toda empresa en la que exista riesgo de plomo estará obligada a facilitar a los trabajadores expuestos así como a sus representantes legales información detallada y suficiente sobre:

Los riesgos para la salud derivados del trabajo con plomo, incluyendo los riesgos potenciales para el feto y para la lactante.

Las prescripciones contenidas en esta disposición y, en especial, las relativas a las concentraciones límites y a las normas para la evaluación y control ambiental.

Las medidas higiénico-preventivas a adoptar por los trabajadores y los medios y servicios que la empresa debe facilitar a tal fin.

Peligros que comporta a los trabajadores potencialmente expuestos, fumar, beber y comer en los puestos de trabajo y la consiguiente prohibición.

Utilidad y obligatoriedad en su caso del uso de ropa de trabajo y medios de protección personal preceptivos, de acuerdo con el artículo 72 de este Reglamento, y el correcto empleo y conservación de los

mismos.

Cualquier otra información sobre medidas higiénicopreventivas necesarias para atenuar la exposición al riesgo.

12.2.La empresa dará a conocer a los trabajadores:

Los resultados obtenidos en las valoraciones ambientales efectuadas, informando del significado y alcance de los mismos.

Los casos en los que se superen las concentraciones límites establecidas, poniendo de manifiesto las causas determinantes y las medidas adaptadas para su colección.

Los resultados, no nominativos, de los controles médico preventivos de los trabajadores, así como información individual a cada trabajador del resultado de la valoración ambiental de su puesto de trabajo y del reconocimiento médico y control bioquímico a él practicados.

12.3.Si las concentraciones ambientales del plomo en aire superan el valor límite de exposición establecida en el artículo 3º del presente Reglamento, los trabajadores expuestos y sus representantes legales serán informados inmediatamente de tal circunstancia, así como de las causas que la provocaron. Los trabajadores y sus representantes, serán consultados acerca de las medidas a emprender para disminuir la concentración y en caso de urgencia serán informados de las medidas tomadas.

12.4.Las empresas facilitarán y fomentarán la padicipación activa y continuada de los trabajadores y sus representantes en materias de Seguridad e Higiene y prevención de riesgos profesionales mediante un adecuado sistema de consultas, sugerencias e iniciativas.

12.5.Las empresas, con la colaboración de las centrales sindicales mas representativas y con el asesoramiento y apoyo técnico de] Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, organizarán cursillos breves de carácter periódico para la información inicial y continuada de los trabajadores expuestos en materias de prevención de riesgos profesionales por plomo.

Artículo 13º. Notificación registro y archivo de documentación.

13.1.Las empresas comprendidas en el ámbito de aplicación de este Reglamento vendrán obligadas a establecer los registros de datos y a mantener los archivos actualizados de documentación a:

-Evaluación y control del ambiente laboral.

-Vigilancia médico-laboral de los trabajadores.

13.2.El registro y archivo de los datos sobre evaluación y control del ambiente laboral comprenderá:

1º Fechas, número, duración, localización y resultados de cada una de las muestras ambientales obtenidas para determinar la exposición del trabajador.

2º Métodos de muestreo y de análisis utilizados, con la justificación de su fiabilidad.

3º Medios y elementos de protección personal, si se utilizan.

4º Número de identificación profesional de los trabajadores potencialmente expuestos sobre cuyos puestos de trabajo se lleva a cabo la evaluación y control ambiental.

13.3.El registro y archivo de los datos sobre vigilancia médico laboral comprenderá:

1º Nombre, número de la Seguridad Social, puesto de trabajo y condición de potencialmente expuesto o no de cada trabajador reconocido.

2º Resultado de los reconocimientos médicos y valoraciones bioquímicas efectuadas con indicación de la metodología utilizada.

3º Si ha existido separación del puesto de trabajo con exposición al plomo, fecha del cambio y de su reincorporación.

4º Cualquier otro dato de utilidad que el médico considere oportuno.

13.4.La empresa está obligada a mantener el archivo de datos relativos al control del ambiente laboral y de vigilancia médico laboral mientras dure la relación laboral. Si un empresario cesara en su actividad, el que le sucede recibirá y conservará la documentación anterior.

Al finalizar los períodos de conservación obligada de los registros o, en el caso de cese de la actividad, la empresa lo notificará al Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo con una antelación de tres meses y dentro de este período lo transferirá a dicho Organismo.

13.5 Estos modelos de libros registro permitirán el establecimiento de una conexión clara y definida entre los datos relativos a las condiciones y características de los puestos de trabajo y la formación obtenida a partir de los reconocimientos médico-laborales.

13.6.Los datos resultantes de las valoraciones del estado de salud de los trabajadores expuestos sólo se podrán utilizar como base orientativa para mejorar el ambiente de trabajo o con fines médico-laborales y siempre respetando su carácter confidencial.

 

13.7 La empresa facilitará el acceso a los archivos referenciados a la Inspección de Trabajo, al Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, a los Organismos competentes de las Comunidades Autónomas y a los representantes legales de los trabajadores.

Disposición adicional.

Los límites de exposición al plomo y de los parámetros biológicos indicadores de exposición individual, podrán ser revisados periódicamente para adaptarse a los progresos técnicos y a los nuevos conocimientos médicos que tengan relación con los riesgos para la salud derivados de la exposición laboral a este contaminante.

Disposición final.

La presente Orden entrará en vigor a los seis meses de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado»

Lo que comunico a VV. II.

Madrid, 9 de abril de 1986.

ALMUNIA AMANN

IImos. Sres. Subsecretario y Secretario general de Empleo y Relaciones Laborales.

 

 

 

MINISTERIO DE TRABAJO

RESOLUClóN conjunta de las Direcciones Generales de Trabajo y de Promoción Industrial y Tecnología por la que se actualizan las instrucciones complementarias de desarrollo de la Orden de la Presidencia del Gobierno, de 14 de septiembre de 1959, que regula el empleo de dísolventes y otros compuestos que contengan benceno.

En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo noveno de la Orden de la Presidencia del Gobierno, de 14 de septiembre de 1959, por la que se regula el empleo de disolventes y otros compuestos que contengan benceno, se promulgó con fecha 1 de marzo de 1960, Resolución conjunta de las Direcciones Generales de Trabajo y de Industria por la que se dictaron instrucciones complementarias en desarrollo de dicha Orden.

La posterior ratificación por España del Convenio numero 136 de la 0. l. T. sobre el benceno, de 1971, y, por otra parte, la sucesiva promulgación en nuestro país del Decreto 792/1961, sobre aseguramiento de las enfermedades profesionales, de la Orden del Ministerio de Trabajo de 12 de enero de 1963, por la que se aprueban las normas reglamentarias de carácter médico por las que se han de regir los reconocimientos, diagnósticos y calificación de las enfermedades profesionales, así como la aprobación por Orden de 9 de marzo de 1971 de la Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo, y, en fin, la asignación de competencias en materia de medio ambiente industrial a la Dirección General de Promoción Industrial y Tecnología por Decreto 32/1976, de 9 de enero, aconsejan dar nueva redacción a la ya citada Resolución conjunta de 1 de marzo de 1960 para adecuar las instrucciones en ella contenidas al articulado del Convenio 136 de la 0. l. T. y a las restantes disposiciones legales a las que se ha hecho referencia.

En su virtud, las Direcciones Generales de Trabajo y de Promoción Industrial y Tecnología, acuerdan actualizar, mediante la presente Resolución conjunta, que deroga la de 1 de marzo de 1960, las instrucciones complementarias dictadas en desarrollo de la Orden de la Presidencia del Gobierno de 14 de septiembre de 1959.

 

1.A los efectos de lo dispuesto en el artículo 12 de la Orden de la Presidencia del Gobierno de 14 de septiembre de 1959 y en los siguientes apartados de estas instrucciones, se considerarán incluidos en la expresión «productos que contengan benceno» todos aquellos cuyo contenido en benceno exceda el uno por ciento por unidad de volumen.

2.Se fija como concentración máxima permitida de vapores de benceno en la atmósfera de los lugares de trabajo la de 25 partes por millón, equivalente a 80 miligramos por metro cúbico, valor tope independiente del tiempo de exposición.

Queda rigurosamente prohibido cualquier tipo de trabajo con productos que contengan benceno, fuera de los locales propios y habituales de las empresas en los que pueda vigilarse de forma adecuada y permanente el cumplimento de las instrucciones contenidas en esta Resolución.

3.Para conseguir que la concentración de vapores de benceno no exceda del límite anteriormente fijado, se adoptarán, según los casos y sin perjuicio de lo dispuesto en la vigente Ordenanza General de Seguridad e Higiene del Trabajo, así como de los condicionamientos técnicos que las Delegaciones Provinciales del Ministerio de Industria y, en su caso la Dirección General de Promoción Industrial y Tecnología estimen conveniente imponer, las siguientes medidas preventivas específicas:

a) Se reducirán al mínimo posible las superficies libres, de evaporación.

b) Se dispondrá el adecuado sistema de aspiración local por descenso en los puntos donde se produzca el desprendimiento de vapores bencénicos.

Cuando la naturaleza de los trabajos no permita la aspiración por descenso, se podrá realizar horizontalmente en el plano en que se produzca la emanación o, preferente, por ascenso cuando se trate de vapores calientes.

c) En cualquier caso, la aspiración local se completará mediante una ventilación general adecuada de los locales de trabajo, teniendo en cuenta para su mayor eficacia que los vapores de benceno son más pesados que el aire.

4.Las mediciones oficiales de las concentraciones de vapores de benceno se realizarán indistintamente por personal técnico de las Delegaciones Provinciales del Ministerio de Industria o de los Gabinetes Técnicos Provinciales de Higiene y Seguridad del Trabajo, sin perjuicio y con independencia de las que con carácter de autocontrol orientativo deben efectuar, por lo menos dos veces al mes, las propias empresas y de las que en cumplimiento de la misión que tiene encomendada pueda interesar la Inspección de Trabajo de los citados Gabinetes.

Con carácter general, y en razón de su sencillez, rapidez y economía, se utilizará para estas mediciones el método colorimétrico, basado en la acción de vapores de benceno sobre el reactivo formado por la mezcla de ácido sulfúrico y formo¡. Las mediciones en cada puesto de trabajo se harán dos o tres veces espaciadas durante la jornada laboral, tomando como resultado la media de los obtenidos.

No obstante, cuando existan dudas sobre la presencia de otros hidrocarburos aromáticos o las circunstancias especiales del caso lo aconsejen, se completará el estudio higiénico-preventivo mediante determinaciones efectuadas por el método de análisis químico por cromatografía de gases.

A estos efectos, las Delegaciones Provinciales de los Ministerios de Industria y de Trabajo podrán requerir la colaboración del Gabinete Técnico Provincia¡, órgano permanente de trabajo del Consejo Provincial de Higiene y Seguridad, que realizará los estudios oportunos y emitirá el correspondiente dictamen; si se considerase conveniente en algún aspecto podrá asimismo solicitarse informe complementario de las Entidades Colaboradoras del Ministerio de Industria para la Protección del Medio Ambiente Industrial Atmosférico.

En cada empresa con riesgo bencénico, existirá un libro registro que será habilitado al efecto por el funcionarío de la Delegación de Industria que realice la primera visita. En dicho libro registro se anotarán los resultados de las mediciones realizadas con indicación de fecha y local y puesto de trabajo, técnica utilizada y firma del técnico actuante.

5. Los trabajos con benceno o con productos que contengan benceno se realizarán, siempre que sea posible, en sistemas estancos. En su defecto los locales destinados a estos trabajos estarán separados de los restantes y sin comunicación directa con ellos o, en todo caso, dispondrán de puedas con cierre perfecto.

Asimismo, y para evitar la eventual formación de mezclas o concentraciones explosivas se realizarán dichos trabajos siempre que el riesgo existente lo aconseje y técnicamente sea posible, en locales con adecuada depresión.

En las operaciones de secado de objetos impregnados con estos productos y en las de vaciado y trasvase de recipientes que los contengan, se extremarán las medidas preventivas, realizándose dichas operaciones en locales especiales rigurosamente aislados de los restantes locales de trabajo y adaptándose las precauciones necesarias para reducir al mínimo el desprendimiento y concentración de vapores bencénicos.

Siempre que sea factible, el secado se realizará en compadimentos estancos y el vaciado y trasvase al aire libre o bajo cobertizos abiertos lateralmente.

6. Los trabajadores que, excepcionalmente y durante breve espacio de tiempo, hayan de estar expuestos a concentraciones de benceno en la atmósfera superiores a la fijada como límite permisible en el apartado 2 de estas instrucciones, deberán estar previstos de elementos de protección personal de las vías respiratorias frente a los riesgos de inhalación de vapores bencénicos. Dichos elementos estarán homologados de acuerdo con lo previsto en la Orden ministerial de 17 de mayo de 1974, por la que se regula la homologación de los medios de protección personal de los trabajadores.

Asimismo, los trabajadores expuestos al contacto con benceno líquido o con productos líquidos que contengan benceno, estarán provistos de guantes y otros medios de protección personal que eviten el riesgo de absorción percutánea.

7. En los locales donde puedan existir vapores bencénicos, se evitara la presencia de llamas descubiertos y de cualquier foco de ignición. Estará prohibido fumar en los mismos así como el uso de mecheros y cerillas y el empleo de herramientas que puedan producir chispas.

Se dispondrá en estos locales de suficiente número de extintores de incendio de características apropiadas.

La instalación eléctrica en estos locales se ajustará al vigente Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión. Las superficies metálicas que estén en contacto con benceno, tales como tuberías, tanques, mezciadoras, etc., estarán conectadas eléctricamente a tierra.

Antes de trasvasar productos que contengan benceno de un recipiente metálico a otro, ambos deberán ponerse a tierra en forma eficaz, e interconectarse eléctricamente, con el fin de prevenir la formación de cargas electrostáticas.

8.Todo recipiente que contenga benceno o productos bencénicos deberá etiquetarse en forma claramente visible con la palabra «Benceno» y el correspondiente símbolo de peligro. Para el cumplimiento de esta obligación se estará a lo dispuesto al respecto por el Ministerio de Industria.

9.De conformidad con el artículo 42 de la Orden de 14 de septiembre de 1959, que preceptúa la vigilancia médica de todos los trabajadores que estén expuestos al benceno o a productos que contengan benceno, se establecen tres tipos de reconocimientos:

a) Reconocimientos previos al ingreso, que constarán de:

Anamnesis e historia médico-laboral.

Examen clínico en el que serán preceptivas la exploración de la fragilidad capilar y la investigación del tiempo de hemorragia.

Análisis de sangre que comprenderá, al menos, la determinación de las cifras de hematíes y leucocitos por milímetro cúbico, la tasa de hemoglobina y el porcentaje de polinucleares neutrófilos.

Como consecuencia del resultado de dicho reconocimiento al que se someterán, sin excepción, todos los trabajadores que vayan a estar expuestos a riesgos bencénicos, serán rechazados como «no aptos»:

Las personas que presentan síntomas o antecedentes de hepatopatías difusas, gastroenteritis crónicas, hipotensión arterial, diátesis hemorrágicas o desnutrición marcada.

Las personas que presenten alguno de los siguientes signos hematológicos: cifra de hematíes inferior a cuatro millones por milímetro cúbico, cifra de leucocitos inferior a cuatro mil por milímetro cúbico o proporción de neutrófilos inferior al 50 por 100.

b) Reconocimientos de adaptación al trabajo, que comprenderán el examen hematológico previsto para los reconocimientos previos y se realizará a los dos meses del ingreso para comprobar la adaptación del trabajador al puesto de trabajo con riesgo bencénico.

Como consecuencia del resultado de este reconocimiento, cesarán en el trabajo con riesgo quienes presenten:

Síntomas clínicos de prebenzolismo.

Notoria disminución del número de hematíes o de leucocitos o del porcenta ` ¡e de neutrófilos, en relación con el análisis verificado en el reconocimiento de ingreso.

Tiempos de hemorragias o de coagulación patológicos.

c) Reconocimientos periódicos, que se practicarán cada seis meses comprendiendo las exploraciones clínicas y las determinaciones analíticas previstas para los reconocimientos de ingreso.

Como consecuencia de estos reconocimientos, los trabajadores se clasificarán en una de las situaciones siguientes:

1.En período de observación, continuando en su trabajo inicial pero sometido a reconocimiento mensual. Se incluirán en esta situación:

Cuando se dé, respecto del reconocimiento anterior o penúltimo, alguna de las siguientes manifestaciones: signos o síntomas de prebenzoiismo, disminución de la cifra de hematíes respecto a las anteriores en más de 500.000 por milímetro cúbico, o de la cifra de leucocitos en más de 500 por milímetro cúbico o de la proporción de neutrófilos en más del 15 por 100.

Prolongación del tiempo de hemorragia a más de seis minutos.

Cuando el buen juicio del médico lo considere oportuno.

2. Separación definitiva del trabajo con benceno, cuando así lo aconseje la intensidad de los síndromes, signos o síntomas puestos de manifiesto en los reconocimientos periódicos.

3. Apto para trabajos con benceno, aquellos trabajadores no incluidos en los apartados 1 6 2.

Para la práctica de estos reconocimientos, así como para la determinación de las distintas situaciones y calificaciones de ellos derivados se estará, como complemento de lo previsto en estas instrucciones, a lo preceptuado en la Norma Técnica Reglamentaria de carácter médico para el reconocimiento, diagnóstico y clasificación de las enfermedades causadas por el benceno y sus homólogos, aprobada por Orden ministerial de 12 de enero de 1963.

Dichos reconocimientos, que en ningún caso supondrán gasto alguno para los trabajadores, se realizarán bajo la responsabilidad de Médicos de Empresa Diplomados o, en su defecto, por un Médico calificado que designará el empresario, con sujeción estricta a lo dispuesto en los artículos 191 y 192 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por Decreto 2065/1974, de 30 de mayo, y en las normas específicas sobre enfermedades profesionales.

10. Con independencia de las situaciones que se deriven de los resultados de los reconocimientos médicos a que se refiere el punto anterior, serán en cualquier caso declarados no aptos para trabajar en tareas que entrañen exposición al benceno o productos que contengan benceno:

a) Los varones menores de veinte años y las mujeres menores de veintitrés años.

b) Todo trabajador del que se tenga noticia cierta de que ha sufrido un cuadro de intoxicación benzálica clínica, aun cuando esté recuperado de todos sus síntomas y signos.

c) Temporalmente, las mujeres embarazadas o lactantes durante todo el período de gestación o lactancia.

11. En los centros de trabajo en que se realicen labores en las que se empleen los productos señalados en el artículo primero de la Orden de 14 de septiembre de 1959, se instalarán lavabos en número de uno por cada diez trabajadores y en la misma proporción se instalarán duchas, las cuales estarán dispuestas en cabinas individuales.

Los vestuarios estarán contiguos a los lavabos y duchas, y dispondrán de bancos y de armarios o de taquillas dobles individuales para ropa de trabajo y calle.

Todos los utensilios de aseo (cepillo, jabón, etc.) serán de uso exclusivo para cada trabajador.

Las empresas dotarán a los trabajadores de ropa especial de trabajo, cuya limpieza y desimpregnación diaria correrá a cargo de la misma.

Se prohibe en absoluto la limpieza de las manos con disolventes que contengan benceno. Asimismo queda prohibida la toma de alimentos en los talleres en que se utilice benceno o productos que lo contengan.

Las empresas habilitarán, en su caso, un local comedor apropiado para la realización de las comidas, previo el indispensable aseo personal, especialmente de las manos.

En cualquier caso, los comedores y servicios de higiene cumplirán las condiciones que para los mismos se fijan en la vigente Ordenanza General de Seguridad e Higiene del Trabajo.

12. Las empresas, informarán a sus trabajadores sobre los peligros del benceno y de los productos que lo contengan; sobre las precauciones a observar durante el trabajo; sobre la importancia del perfecto funcionamiento de las medidas correctoras impuestas a la instalación para limitar las emanaciones de

benceno y sobre las medidas higiénico-preventivas a adoptar.

Asimismo facilitaran a los trabajadores las instrucciones precisas para la prestación de los primeros auxilios en los casos en que se manifiesten síntomas de intoxicación.

Como complemento de esta información, en los centros de trabajo en que se utilice benceno o productos que lo contengan, se fijarán, en lugares apropiados avisos que indiquen:

a) Los riesgos existentes.

b) Las medidas preventivas a adoptar.

c) La obligación de poner inmediatamente en conocimiento del responsable de la instalación cualquier anomalía observada en el funcionamiento de los aparatos extractores de vapores de benceno.

d) Los medios de protección personal de uso obligatorio.

e) Las normas para la prestación de primeros auxilios.

f) La conveniencia e importancia de formular sugerencias para mejorar el ambiente de trabajo.

13. Las empresas afectadas por estas instrucciones darán igualmente exacto cumplimiento, en cuanto les sea de aplicación a los preceptos de la vigente Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo y, en especial, a los contenidos en los capítulos IV, VII y XII.

14. Todas las medidas de prevención técnica e higiénico-sanitarias contenidas en las presentes instrucciones serán de inmediata aplicación, salvo las relativas a la captación de vapores para conseguir que la concentración de los mismos se encuentre dentro de los limites máximos fijados en las instrucciones 2 y 3 de esta Resolución, que serán obligatorias en el plazo de cuatro meses a partir de la fecha de publicación de esta Resolución.

Transcurrido dicho plazo, las empresas afectadas por la Orden ministerial de 14 de septiembre de 1959 darán cuenta detallada, a las respectivas Delegaciones Provinciales de Trabajo y de Industria de las medidas adoptadas en relación con lo dispuesto en estas instrucciones, muy especialmente en lo que se refiere a la concentración máxima establecida de vapores de benceno.

En aquellas empresas en las que la aplicación de las medidas correctoras requieran un plazo mayor, los titulares de las mismas remitirán a la Dirección General de Promoción Industrial y Tecnología, en un plazo no superior al de dos meses contados a partir de la publicación de esta Resolución en el Boletín Oficial del Estado, solicitud de ampliación del plazo, debidamente justificada y motivada. De no recibir contestación en el plazo de un mes, se considerará que la petición ha sido desestimada.

Madrid, 15 de febrero de 1977.

El Director general de Trabajo, José Morales Abad.

El Director general de Promoción Industrial y Tecnología, Enrique Kaibel Murciano.